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Consejos para freír pollo sin que quede grasiento

Introducción

El pollo frito es uno de los platos más populares en todo el mundo. Pero muchas veces, cuando lo hacemos en casa, queda grasiento y poco apetecible. En este artículo, como chef experto en fritos, te daré algunos consejos para freír pollo sin que quede grasiento y así disfrutar de este delicioso plato en su máxima expresión.

Elección de la carne

Uno de los factores más importantes a la hora de freír el pollo es elegir el tipo de carne correcto. Es recomendable utilizar piezas de pollo más pequeñas como las alas, muslos o pechugas. Estas piezas más pequeñas se cocinan más rápido y de manera más uniforme, evitando que queden partes crudas o demasiado cocidas.

Usa la temperatura adecuada

Es importante asegurarse de que el aceite esté a la temperatura adecuada antes de añadir el pollo. La temperatura recomendada es de alrededor de 180 grados Celsius. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, el pollo se cocinará lentamente y quedará grasiento y poco apetecible.

Consejos para comprobar la temperatura del aceite

  • Usa un termómetro para medir la temperatura del aceite
  • Coloca un trozo de pan en el aceite: si se dora rápidamente, el aceite está a la temperatura correcta para freír el pollo

Prepara la carne correctamente

Antes de freír el pollo, es importante asegurarse de que esté bien seco. Esto se puede lograr pasando las piezas por papel absorbente o dejándolas reposar en un colador durante unos minutos. Si el pollo tiene demasiada humedad, el aceite empezará a salpicar y el pollo quedará grasiento. También se recomienda sazonar la carne con sal y pimienta antes de freírla. Si queremos darle un toque extra de sabor podemos usar diferentes especias como orégano, ajo en polvo, comino, entre otras.

Añade el pollo al aceite correctamente

La manera en la que añadimos el pollo al aceite es muy importante. Lo ideal es introducirlo suavemente para evitar salpicaduras y que el aceite acabe por toda la cocina. Otro truco es no añadir demasiado pollo a la vez. Si se agrega demasiado, el aceite se enfriará demasiado rápido y el pollo quedará grasiento. Lo ideal es añadir alrededor de cuatro o cinco piezas a la vez y esperar a que se doren antes de añadir más.

Consejos para retirar el pollo del aceite

  • Retirar el pollo del aceite con unas pinzas en lugar de una espumadera para evitar que se rompan las piezas
  • Colocar el pollo frito sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite

Conclusiones

Siguiendo estos consejos, podrás preparar un delicioso pollo frito sin que quede grasiento. Utilizando piezas pequeñas y asegurándote de que el aceite esté a la temperatura adecuada, podrás conseguir una textura crujiente y dorada. Además, preparar la carne correctamente y añadir el pollo al aceite suavemente te ayudará a conseguir el mejor resultado posible. ¡Anímate a probar estos trucos y conseguirás que tu pollo frito quede espectacular!